Entre varios desencadenantes personales, comprender el mito de la desinformación, la idea de que cuanto más acceso a la información tenemos, más cerca estamos de la verdad y analizar cómo nacen los relatos, las redes de comunicación, las narrativas y los regímenes totalitarios y democráticos transformó mi final de año en una etapa de mayor reflexión y menos “metas”.
Durante el último año, además, hemos estado inmersos en el diseño de instrumentos de investigación sobre inteligencia artificial, hemos participado en dos proyectos de innovación, escrito artículos y presentado trabajos, todo ello vinculado a cómo estamos formando a los docentes para la IA. Y, como docentes, tampoco han sido pocos los cursos que hemos realizado sobre su integración educativa. Hemos avanzado, sí, pero con esa sensación que ya conocéis: cuanto más se estudia, más preguntas aparecen.
En este contexto, me gustaría detenerme en los cuatro principios fundamentales de la democracia que Harari destaca en Nexus: benevolencia, descentralización, mutualidad y cambio. En un momento marcado por la inquietud en torno a la transparencia, la gobernanza de los datos y los próximos pasos en el desarrollo tecnológico, la pregunta de los docentes es inevitable:¿Cómo podemos seguir avanzando en el diseño de aplicaciones y estrategias educativas que incorporen realmente estos principios? ¿Tienen claras las EdTech cómo aplicarlos en la práctica? Y, en lo que nos resulta más cercano, ¿cómo nos formamos para evaluar o hacer valer estos principios cuando utilizamos la IA?
Iré reflexionando sobre cada uno de esos principios, con base en nuestro uso de la IA y las tendencias que se nos van presentando día a día. No obstante, si tenéis oportunidad de leer Nexus, no os arrepentiréis.
Empezamos 2026, y este viene con mucha fuerza.
¡Un saludo!
Juliana

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